Ante el recorte de programas nacionales como la caja MESA, el Municipio reunió a la Mesa de Seguridad Alimentaria en La Trocha. Buscan fortalecer la red que hoy entrega 30.000 viandas mensuales. Productores, comerciantes y comedores coordinan acciones para sostener la asistencia en los barrios.
En un escenario de creciente demanda y desfinanciación por parte del Estado Nacional, el intendente Juani Ustarroz encabezó este martes un encuentro clave de la Mesa de Seguridad Alimentaria. La reunión en el complejo La Trocha sumó a sectores industriales, comerciales, clubes, educación, salud y referentes de comedores con un objetivo claro: sostener la soberanía alimentaria en Mercedes.
El impacto de los recortes nacionales
La secretaria de Desarrollo de la Comunidad, Jorgelina Silva, advirtió sobre la crítica situación tras la baja de programas clave por parte del gobierno de Javier Milei.
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Caja MESA: El programa, que asiste a 7.500 mercedinos, quedará suspendido por meses debido a los recortes nacionales.
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Programas discontinuados: También se sumó la baja de iniciativas como «Argentina contra el Hambre», «Abrazar» y el histórico «Prohuerta».
Radiografía de la asistencia en Mercedes
A pesar de la caída de los fondos nacionales, el Municipio informó que mantiene un despliegue territorial récord para contener la situación social:
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30.000 viandas mensuales entregadas en total.
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42 comedores comunitarios (18.460 platos al mes).
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32 merenderos (12.000 unidades mensuales).
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3.300 bolsas de alimentos para familias en situación crítica.
La «Supersopa Mercedina» y producción local
Como respuesta creativa a la crisis, se anunció el proyecto de la «supersopa mercedina», propuesto por Alicia Bustos de Alma Mercedina. Se trata de un superalimento elaborado con excedentes de productores locales para fortalecer la nutrición en los dispositivos comunitarios. Además, el municipio proyecta iniciar la producción propia de yogur.
Voces de la crisis: Jubilados y productores
Durante el encuentro, representantes de la Red de Comedores alertaron sobre un cambio en el perfil de quienes asisten: «Los jubilados hoy eligen entre un plato de sopa o comprar un remedio», señalaron con preocupación.
Por su parte, productores locales denunciaron el «desguace» de instituciones como el INTA, fundamental para el asesoramiento técnico a las PyMEs alimentarias y familias que sostienen huertas comunitarias.
«Nos planteamos seguir fortaleciendo las redes comunitarias. La soberanía alimentaria es fundamental porque está vinculada a todos los aspectos de la vida», concluyó Ustarroz.



