Según el reciente informe de estadísticas sanitarias globales 2026, las víctimas reales ascienden a 22,1 millones en todo el mundo. En Argentina, el exceso de mortalidad elevaría la cifra de fallecidos a cerca de 210.000, superando ampliamente los registros oficiales iniciales.
Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentado este miércoles arrojó luz sobre el verdadero impacto de la pandemia de Covid-19. Los datos revelan que el «exceso de mortalidad» (que suma muertes directas e indirectas) alcanzó los 22,1 millones de víctimas entre 2020 y 2023, una cifra que triplica los 7 millones que habían sido notificados formalmente por los países.
Por qué fallaron los registros iniciales
La brecha entre las muertes notificadas y las reales se explica por la disparidad en la capacidad de testeo y los procesos burocráticos de cada nación. Mientras que los 7 millones corresponden a casos confirmados nombre por nombre, el modelo matemático de la OMS permite ver el impacto real, que solo en el año 2021 causó 10,4 millones de muertes adicionales.
El impacto en Argentina
Nuestro país no fue ajeno a esta tendencia global. Si bien el sistema de notificación oficial a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud consolidó 130.800 fallecimientos a mayo de 2026, el informe de la OMS estima que el exceso de mortalidad en Argentina se sitúa entre los 195.000 y 210.000 fallecidos.
Un retroceso en la esperanza de vida
El informe destaca un dato alarmante sobre el bienestar global:
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Esperanza de vida: La media mundial, que había subido de 67 años (2000) a 73 años (2019), se desplomó a 71 años en solo dos años de pandemia, retrocediendo a niveles de una década atrás.
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Vida saludable: La esperanza de vida con buena salud también cayó de 63 a 61 años.
Aunque los valores comenzaron a recuperarse en los últimos años, la OMS advierte que la magnitud de la crisis sanitaria marcó un quiebre histórico en las estadísticas de salud pública mundial.

