Querido Mario, hoy te despedimos, sabiendo que perdemos al hombre que marcó con sus principios y firmes convicciones una manera de caminar la vida dejando huellas.
Con vos compartimos pasiones, lealtades y desdichas. Nuestras familias tejieron relaciones profundas que fueron el sostén y alegrías en el camino.
Gracias
Hoy culmina tu viaje, pero a pesar del dolor, atesoramos el enorme regalo de haberte conocido.
Eduardo y Lele

