Un equipo liderado por los mercedinos Sonia Lanzelotti y Gabriel Acuña Suárez trabaja en un yacimiento paleontológico y arqueológico sin precedentes. A orillas del río Luján, ya recuperaron más de 3.300 restos de megafauna y vestigios de las primeras ocupaciones humanas.

Lo que comenzó como una obra de infraestructura para mitigar inundaciones terminó revelando un «tesoro» oculto bajo cuatro metros de tierra. En el tramo del río Luján comprendido entre Jáuregui y la ciudad de la Basílica, el equipo de investigación SIGAPH (UNLu) se encuentra procesando lo que denominaron la “Playita de los Huesos”, un sitio que, por su densidad y variedad de especies, ya es considerado uno de los más importantes del noroeste bonaerense.

Un «abrevadero» de hace 15.000 años
En diálogo con este medio, el licenciado Gabriel Acuña Suárez explicó la naturaleza del lugar: «Es como los abrevaderos que se ven hoy en África. Antes de que existiera el río Luján como tal, había espejos de agua permanente donde los animales iban a beber y morían en diferentes momentos».

Este ecosistema permitió la acumulación de un registro fósil asombroso. Hasta el momento, se han identificado más de 20 especies, muchas de ellas extintas, que convivieron en el Pleistoceno:
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Notiomastodon: Un pariente del elefante de hasta 5 toneladas. Se hallaron defensas (colmillos) de casi dos metros.
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Megaterio: El perezoso terrestre gigante de más de 3 toneladas y 6 metros de largo.
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Toxodón: Un mamífero similar a un hipopótamo del cual se recuperó un ejemplar casi completo.
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Pampatéridos y Eutatus: Parientes gigantes de las actuales mulitas y armadillos.
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Fauna menor y microfauna: Restos de peces (armados), tortugas, aves y roedores, estos últimos claves para determinar los cambios climáticos de la época.

El contacto entre el hombre y la megafauna
Uno de los puntos de mayor impacto histórico es la dimensión arqueológica. El equipo no solo busca fósiles, sino evidencias del contacto de los primeros humanos con estos animales. En el sitio se han detectado cerámica aborigen, material lítico (cuchillos de piedra) y punzones, lo que sitúa la presencia humana en la región en una secuencia que inicia hace aproximadamente 12.000 años.

Denuncia por el impacto de las obras
Pese a la importancia del hallazgo, el equipo científico advirtió que la exposición del material fue consecuencia de la remoción de barrancas con maquinaria pesada durante las obras del Plan Maestro Integral del Río Luján.
Aunque informes previos indicaban la obligatoriedad de contar con arqueólogos en zona por la alta sensibilidad del terreno (en el marco de la Ley 25.743), las empresas contratistas no atendieron la indicación. Fue gracias al aviso de un vecino, Federico Riccomanin, que el equipo pudo intervenir y comenzar el rescate de las piezas que hoy se limpian y estudian en laboratorios de Mercedes y de la Universidad Nacional de Luján.
Un equipo interdisciplinario con sello mercedino
El proyecto cuenta con una fuerte participación local y académica. Bajo la dirección de la Dra. Sonia Lanzelotti y Gabriel Acuña Suárez, colaboran:
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Investigadores y especialistas: Karina V. Chichkoyan, Sebastián Milla, Agustín Moyano, Luz Aylén Villegas, Richard Sanabria Gonzalez, Federico Suarez y Alfredo Zurita.
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Colaboradores mercedinos: María Luján Aprile, Jeremías Rodríguez, Andrés Simonet y Fernando Viloria.
El trabajo se divide en cuatro sectores específicos: “Playita de los Huesos 1”, “Playita de los Huesos 2”, “Playita Golf” y “Puente de los huesos”.
Nota al lector: Adjuntamos a esta publicación el audio completo de la entrevista realizada a Gabriel Acuña Suárez, donde detalla los desafíos del trabajo de campo y la importancia de este patrimonio para nuestra identidad regional.
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Bibliografía de referencia: Lanzelotti, S. L. (2020). Desde 1870 a 2020: Antecedentes y estado actual de la arqueología de la cuenca del río Luján a 150 años de sus inicios. Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología.








