El equipo de Jáuregui llegaba con la expectativa de revalidar el triunfo obtenido en La Tablada, pero tuvo una tarde para el olvido en el Estadio Carlos V. Por una nueva fecha del Torneo de la B Metropolitana, Flandria cayó por 4 a 1 ante Villa San Carlos, un rival que llegaba urgido de puntos en la zona baja de la tabla.
Un complemento determinante
Tras un primer tiempo parejo, aburrido y con escasas situaciones de peligro, el panorama cambió drásticamente en el inicio de la segunda mitad. Apenas comenzado el complemento, la expulsión de Correa dejó al local con diez hombres, un factor que terminó siendo un condicionante absoluto para el resto del encuentro.
A pesar de la inferioridad numérica, los dirigidos por Jesús Díaz tuvieron su oportunidad de abrir el marcador: Matías López quedó mano a mano con Bangardino pero, en lugar de definir, buscó a Nazareno Diosquez. El remate de este último fue despejado milagrosamente sobre la línea por Alejo Lloyai.
Efectividad y errores defensivos
La respuesta de la visita no tardó en llegar. Tras un centro de Zago Zagarra, Kevin Pavia conectó de cabeza para poner el 1 a 0. Flandria intentó reaccionar, pero una falla de Carlos Morel en la salida le permitió a Mauro Plastino estirar la ventaja a 2 a 0 con un remate cruzado.
Con el local volcado al ataque y desprotegido atrás, la Villa aprovechó las dudas defensivas. Nuevamente Kevin Pavia apareció a la media hora de juego para marcar el 3 a 0. Poco después, Benjamín Giménez logró el descuento para el Canario tras capturar un rebote luego de un disparo de Milton Vasconcelo, pero la remontada quedó lejos.
Final con preocupación
En el tiempo adicionado, y con un Flandria ya entregado al contragolpe rival, Alejandro Lugones selló el 4 a 1 definitivo.
La derrota caló hondo en el Carlos V. El equipo sumó un nuevo traspié como local y fue despedido con reproches por parte de su hinchada, que sigue de cerca con inquietud el presente futbolístico del Canario en el certamen.

