La medida fue dispuesta por el Rectorado este jueves al mediodía tras recibir una advertencia. El desalojo incluyó al Centro Regional Mercedes y el resto de las dependencias. Interviene la Justicia Federal.
En sintonía con la ola de amenazas que ha afectado a diversos establecimientos educativos de la provincia en las últimas semanas, la Universidad Nacional de Luján (UNLu) se vio obligada este mediodía a activar un protocolo de emergencia. Por disposición del Rectorado, se ordenó el desalojo preventivo de todas sus sedes ante una amenaza de tiroteo.
Además de la evacuación inmediata, las autoridades académicas determinaron la suspensión total de actividades por lo que resta de la jornada de este jueves.
Actuación judicial y reserva
Según explicaron desde la institución, la decisión de desalojar los edificios se tomó siguiendo las recomendaciones de la Fiscalía Federal interviniente, que ya inició una causa penal para investigar el origen de la intimidación.
Hasta el momento, la Universidad ha mantenido estricta reserva sobre la naturaleza de la amenaza: no se precisó si fue recibida vía telefónica, por redes sociales o de forma presencial, ni tampoco si el objetivo era una sede en particular. «Por tratarse de una causa en trámite, la Universidad no brindará detalles adicionales sobre los hechos», señalaron a través de un comunicado oficial.
Prioridad en la seguridad
Desde el Rectorado enfatizaron que la medida busca garantizar la integridad física de toda la comunidad universitaria: estudiantes, docentes y personal no docente. «Las decisiones adoptadas se ajustan estrictamente a los criterios indicados por la autoridad judicial», aseguraron.
Finalmente, la UNLu agradeció la calma con la que la comunidad educativa afrontó el operativo de desalojo y reafirmó su compromiso con un entorno seguro y democrático, mientras colabora con las fuerzas de seguridad para identificar a los responsables de la amenaza.

