El Gobierno bonaerense anunció subas en el SAE y programas sociales como Envión y Más Vida. Sin embargo, la entrega de módulos de alimentos secos quedó paralizada en medio de un fuerte cruce de acusaciones entre los ministerios de Desarrollo bonaerense y Capital Humano de Nación.
En un escenario de creciente tensión, la gestión provincial confirmó un incremento en las partidas destinadas a la asistencia social, al tiempo que denunció el desfinanciamiento de programas clave por parte del Gobierno Nacional.
Los aumentos confirmados
Para garantizar la continuidad de la asistencia en los comedores escolares, la Provincia dispuso una suba del 30% en el Servicio Alimentario Escolar (SAE). Esta medida alcanza a 2.500.000 alumnos que reciben desayuno, almuerzo o merienda en escuelas públicas.
Además, se anunciaron los siguientes incrementos:
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25% de aumento: Para programas como Envión (jóvenes), Más Vida (embarazadas y niños), y programas destinados a personas con discapacidad y adultos mayores.
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100% de aumento: Se duplican las transferencias directas a los municipios para asistencia alimentaria local.
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Celíacos y VIH: También se actualizan los montos de los programas PAAC y PAAI.
Polémica y suspensión del programa MESA
La contrapartida de estos anuncios es la suspensión del Programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria), el cual entregaba mensualmente una caja de alimentos secos a las familias de los alumnos.
Desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, encabezado por Andrés Larroque, aseguran que Nación mantiene una deuda de $220.000 millones. Según Larroque, la participación nacional en el financiamiento del SAE cayó al 14,5%, cuando históricamente rondaba el 33%.
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Por su parte, la ministra de Capital Humano nacional, Sandra Pettovello, desmintió la existencia de deudas y acusó a la Provincia de intentar adjudicar a la Nación la responsabilidad de «desfinanciar sus propios programas».
¿Qué pasa con los módulos en las escuelas?
Aunque el programa MESA no fue eliminado (ya que existe por ley), en la práctica los alimentos no se entregarán mientras no lleguen los fondos. Esta situación genera incertidumbre en las comunidades educativas de la región, que dependían de este refuerzo alimentario para las familias en situación de vulnerabilidad.




