Banda Sin Bozal y Zoni y los Radio King protagonizaron una velada potente en el galpón del Centro Cultural, en el marco del ciclo “Música por la Identidad”. Con dos propuestas de gran oficio y un sonido impecable, el público disfrutó de un encuentro artístico que consolida el pulso cultural de Mercedes.
El pasado viernes por la noche, el Centro Cultural La Trocha volvió a ser el epicentro de la música en vivo con una fecha que alineó de manera perfecta la convocatoria, la ejecución técnica y la identidad artística. Organizado por la Dirección de Cultura del municipio dentro del ciclo “Música por la Identidad”, el encuentro demostró la excelente salud y coherencia de la que goza la escena musical de Mercedes y la zona.
Ante un buen marco de público, dos propuestas bien diferenciadas pero unidas por el oficio y la contundencia dejaron en claro que el galpón de La Trocha sigue siendo uno de los espacios más atractivos para el circuito local.
El filo vintage y la audacia de Banda Sin Bozal
El encargado de abrir la jornada fue Banda Sin Bozal, el proyecto de pop-rock con marcada impronta vintage, que aprovechó la ocasión para presentar formalmente su disco “Ahora nos toca a nosotros”.
Lejos de las complacencias o las estructuras predecibles, la banda ofreció un set equilibrado donde las guitarras estridentes convivieron de forma natural con melodías pop, pasajes de distorsión medida y rupturas rítmicas. Las baladas rockeras alternaron con pasajes de pop moderno que lucieron por su notable claridad vocal. Fue un show directo y ajustado que demostró que el grupo sabe manejar el clasicismo del género pero también arriesgar sonoramente sin perder un gramo de su identidad.
El swing y el groove con sello propio de los Radio King
Para el cierre, Zoni y los Radio King subieron a escena para desplegar un set cargado de fuerte personalidad, donde el jazz, el funk y el blues se ensamblaron bajo un swing y un groove milimétricos.
Gustavo Zoni, el gran referente del blues local, se mostró pleno en su rol de director de orquesta, comandando una maquinaria sonora que funcionó aceitada en todo momento. A su lado, Teo Herrero aportó su característica voz tensa, pulida y expresiva, adueñándose del escenario con un fraseo que comunica y convoca de inmediato. Con reminiscencias que homenajean a maestros de la talla de Buddy Guy y John Lee Hooker, la banda sonó compacta, intensa y con sello propio. Cada canción fue una lección de blues serio, confirmando que Mercedes tiene en Zoni a un intérprete en constante crecimiento.
Un marco ideal y acústica de primer nivel
Una vez más, el Centro Cultural La Trocha demostró ser un espacio sumamente cómodo para este tipo de producciones, ofreciendo una visibilidad y una cercanía ideales para potenciar la interacción entre los músicos y los asistentes.
A esto se le sumó una calidad de sonido notable, con un equilibrio instrumental y una claridad en las voces que permitieron apreciar tanto la crudeza y los matices de las guitarras como los pasajes más sutiles y acústicos del blues. La noche cerró con la certeza colectiva de haber presenciado un espectáculo de alto nivel que legitima el talento local e invita a repetir la experiencia.


