En la apertura del 154° período de sesiones ordinarias, el gobernador Axel Kicillof pronunció un discurso de alto voltaje político. Con la mira puesta en la Casa Rosada, calificó el plan económico de Javier Milei como un «fracaso» y posicionó a la provincia de Buenos Aires como la «antítesis» del modelo libertario, dejando un claro mensaje de construcción alternativa para el futuro próximo.
Un discurso con tono de campaña
Aunque evitó lanzar una candidatura explícita, el Gobernador estructuró su alocución como un contrapunto nacional. «La Argentina no va bien y lo dicen todos, desde Paolo Rocca hasta Mirtha Legrand», disparó Kicillof, señalando que tras dos años de gestión nacional no se cumplió ninguna promesa de recuperación económica.
Para el mandatario bonaerense, la crisis actual no es un accidente, sino el resultado directo de las políticas de Milei:
«La motosierra no fue para los privilegios, fue para las jubilaciones, la obra pública y las transferencias a las provincias. Argentina, no sos vos: ¡Es Milei!».
El reclamo por los fondos: «15 millones de millones»
Kicillof dividió su gestión en dos etapas: la de «reconstrucción» (2019-2023) y la actual, marcada por el asfixiante recorte de fondos nacionales. Según sus estimaciones, la deuda de Nación con la Provincia asciende a 15 billones de pesos. Además, denunció que el 40% del superávit que exhibe el Gobierno nacional se explica por los recursos que le fueron quitados a los bonaerenses.
Memoria y símbolos
En un año especial por el 50° aniversario del último golpe de Estado, el Gobernador trazó un paralelismo entre el programa económico de la dictadura y el actual. El momento de mayor emotividad en el recinto se vivió con la presencia de Estela de Carlotto (95 años), con quien Kicillof se fundió en un abrazo tras reafirmar la cifra de los 30.000 desaparecidos.
Los puntos de tensión: Paro docente y presencias
A pesar del tono combativo hacia afuera, el Gobernador evitó profundizar en el conflicto doméstico: el paro de los gremios docentes bonaerenses que rechazaron el último ofrecimiento salarial del 3%. Kicillof optó por enmarcar la protesta como un reclamo contra las políticas educativas de Milei, omitiendo la tensión local.
En los palcos, el respaldo fue total: desde referentes sindicales como Hugo Yasky y «Cachorro» Godoy, hasta exgobernadores como Felipe Solá y un nutrido grupo de intendentes y ministros que cerraron filas detrás del proyecto provincial.
La frase final: ¿Camino a 2027?
El cierre fue una convocatoria que trascendió las fronteras de la Provincia: «No estamos condenados a esta pesadilla. Existe una alternativa federal y nacional. Hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria».




