Cada 15 de junio el calendario nos invita a frenar un segundo y mirar a nuestro alrededor. Se celebra el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha instaurada por la ONU en 2006 que, más que una efeméride, es un llamado urgente a la acción.
El objetivo es visibilizar, denunciar y combatir el sufrimiento y los malos tratos que lamentablemente padecen millones de personas mayores en todo el mundo.
El paso del tiempo y la vulnerabilidad
Legal y socialmente, la llamada «tercera edad» o vejez comienza a los 65 años. A partir de este momento, el cuerpo y la mente entran en una etapa de transformaciones biológicas que son inevitables e irreversibles.
Entre los cambios más comunes de este proceso se encuentran:
- A nivel celular: Disminuye la capacidad de regeneración celular (proceso conocido científicamente como apoptosis).
- En el cerebro: Pérdida progresiva de neuronas y una leve disminución del volumen cerebral, lo que suele afectar la memoria a corto plazo y la velocidad de adaptación.
- En el cuerpo: Cambios morfológicos visibles como la pérdida de estatura, la disminución de la agudeza visual y auditiva, y la pérdida de elasticidad en la piel.
- Capacidad psicomotriz: Se reduce la velocidad de movimiento y la fuerza física.
Una realidad que duele y nos toca a todos
El verdadero problema no es el envejecimiento natural, sino cómo la sociedad trata a quienes llegan a esta etapa. Hoy en día, la combinación de crisis económicas, falta de recursos y el ritmo de vida acelerado hace que muchas familias no puedan brindar los cuidados necesarios.
El dato: Esta falta de contención empuja a muchos ancianos a situaciones de abandono total o a quedar en manos de terceros que, aprovechándose de su vulnerabilidad física y mental, ejercen abuso psicológico, económico o físico.
El 15 de junio no es un día para festejar, sino para recordar que la vejez es el espejo de nuestro propio futuro. Cuidar, proteger y garantizar una vida digna a nuestros mayores no es un favor: es un derecho que nos corresponde asegurar como sociedad.