La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) manifestó su contundente rechazo a la reciente decisión del Senasa de desregular la aplicación de la vacuna contra la aftosa. La medida permite que los productores elijan directamente a un veterinario habilitado, dejando de lado la exclusividad de las fundaciones rurales.
Desde la entidad que preside Ignacio Kovarsky, calificaron la medida como “inconsulta, inoportuna y sin justificación técnica”. Para Carbap, el sistema actual es «robusto» y ha sido clave para superar crisis sanitarias históricas, como los brotes de 2001 y 2006.
Los puntos centrales del reclamo
La entidad emitió un comunicado donde detalla los riesgos que, según su visión, conlleva esta Resolución 201/2026:
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Falta de debate: Cuestionan que la medida evitó la discusión técnica en ámbitos clave como la Conalfa y las Coprosas.
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Seguridad Sanitaria: Alertan que no queda claro quién será el responsable de garantizar que la vacunación se cumpla en tiempo y forma, especialmente en los establecimientos de menor escala.
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Costos bajo la lupa: Contra los argumentos del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, Carbap sostiene que no hay una justificación económica clara. Afirman que el costo de la dosis aplicada hoy es históricamente bajo: equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando antes representaba un kilo.
El nuevo escenario
Con la nueva normativa, los titulares registrados en el Renspa podrán seleccionar libremente a veterinarios privados acreditados para la compra, conservación y aplicación de las dosis.
Sin embargo, para Carbap, desmantelar la estructura central de la campaña en plena ejecución y sin evidencias económicas es un error que pone en riesgo el estatus sanitario alcanzado por el país.

