El último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) confirmó un marcado incremento estacional de los cuadros virales respiratorios en todo el país. Según el informe oficial correspondiente a la semana epidemiológica 21, el repunte está centralizado de manera casi exclusiva en el virus de la influenza A (H3N2), que representa el 98% de los casos notificados, mientras que el virus sincicial respiratorio (VSR) y el SARS-CoV-2 se mantienen en niveles bajos.
Para conocer cómo repercute esta situación a nivel local, Dato Posta dialogó con la doctora Corina Magadán, médica neumonóloga infantil del Hospital Blas L. Dubarry, quien detalló el panorama de atención en el centro asistencial y brindó recomendaciones clave para la comunidad.
Alta demanda en el consultorio, pero baja internación
La especialista señaló que el nosocomio local atraviesa una etapa de intenso trabajo debido a la alta demanda estacional. No obstante, llevó tranquilidad al aclarar que, al menos en el área pediátrica, no se registra un criterio de alarma en internaciones.
«Estamos con mucha consulta ambulatoria. Es una época complicada por la humedad y el frío, y han aumentado mucho los casos del virus influenza, lo que conocemos como la Gripe A. De todas formas, en pediatría son pocos los internados por esta causa; la mayoría son cuadros intensos pero que se resuelven de forma ambulatoria», explicó Magadán.
La médica derribó además algunos mitos urbanos sobre la aparición de supuestas «nuevas variantes» de la enfermedad: «No estamos ante una epidemia nueva ni cepas extrañas. Es el mismo virus de años anteriores, la cepa H3N2, que quizás se adelantó un poco en el calendario respecto de otras temporadas».

Síntomas intensos que obligan al reposo
Una de las características principales de este brote es la intensidad del malestar, que suele manifestarse con:
- Fiebre alta y persistente por varios días.
- Intenso decaimiento y fatiga generalizada.
- Dolores de cabeza y musculares (mialgias).
- Tos y congestión.
Respecto a la diferencia en cómo afecta a los distintos grupos etarios, Magadán graficó de manera muy clara: «A veces un chico tiene 39° de fiebre y sigue jugando, pero en el adulto la Gripe A genera un decaimiento muy fuerte que obliga a quedarse en cama. El período de recuperación general y reposo suele rondar entre los 5 y 7 días, dependiendo de cada organismo y de si existen patologías previas».
La importancia de la vacunación y los cuidados preventivos
Desde el Ministerio de Salud de la Nación recordaron que la vacuna antigripal de este año cubre perfectamente la cepa H3N2 que está circulando. La neumonóloga del Hospital Dubarry enfatizó que la campaña de inmunización viene desarrollándose desde marzo y abril, y es vital para atenuar los síntomas y evitar complicaciones graves como la neumonía.
¿Quiénes deben vacunarse obligatoriamente por calendario?
- Niños y niñas de entre 6 meses y 2 años.
- Adultos mayores de 65 años.
- Personas de cualquier edad que presenten factores de riesgo o comorbilidades (asma, diabetes, problemas cardiovasculares, etc.).
- Personas gestantes (para transmitir inmunidad a los bebés menores de un año).
Volver a los hábitos de la pandemia
Finalmente, ante la velocidad de los contagios por vía respiratoria (gotitas al toser o estornudar), la profesional instó a la comunidad a recuperar ciertas conductas de prevención que se flexibilizaron en el último tiempo.
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«En el hospital implementamos el uso de tapabocas en las consultas por el alto porcentaje de patologías respiratorias. Es fundamental que la gente vuelva a ventilar los ambientes, lavarse frecuentemente las manos y toser tapándose con el pliegue del codo. Y algo clave: si los chicos están con síntomas o fiebre, no hay que enviarlos a la escuela. Así ayudamos a que se recuperen más rápido y evitamos que se disemine el virus en el resto de la población», concluyó.
Entrevista completa a la doctora Corina Magadán:


