HORACIO BALVIDARES: EL HÉROE QUE EL EJÉRCITO RECONOCIÓ 44 AÑOS DESPUÉS Y LA FAMILIA SE ENTERÓ POR LA PRENSA

En una entrevista conmovedora en el programa radial de Dato Posta (FM La Tribuna), Juan Balvidares, hermano del soldado caído en Malvinas, reveló detalles dolorosos sobre la desidia estatal y el orgullo inquebrantable de una familia que esperó décadas para conocer la verdad.

Juan, en el acto organizado por el Instituto Belgraniano en el reconocimiento a Horacio

La historia de Horacio Balvidares es la de muchos héroes de Malvinas: valentía en el frente y olvido en el continente. Sin embargo, la reciente publicación del Ejército Argentino en su página oficial, reconociendo el acto heroico del soldado mercedino, destapó una realidad agridulce. Su familia no fue notificada por canales oficiales; se enteraron de los detalles del sacrificio de Horacio leyendo la nota de nuestro portal.

«Nos enteramos por ustedes»

En diálogo con Juan Balvidares, hermano de Horacio, la sorpresa fue el sentimiento dominante, aunque no por el valor demostrado por el soldado. «A la familia no nos asombra el comportamiento de él, porque sabíamos la gran persona que era. Sabíamos que era capaz de eso y de mucho más», afirmó Juan. Lo que sí causó impacto fue el silencio institucional de más de cuatro décadas.

«Realmente nos enteramos ahora. Las autoridades tienen poca comunicación con nosotros; lo resuelven, lo publican y nosotros nos enteramos leyendo la nota. Siempre tuvimos más atención de sus compañeros que de las autoridades», sentenció con una mezcla de gratitud hacia los veteranos y decepción hacia el Estado.

El fantasma de la desaparición: Tres meses de incertidumbre

Uno de los momentos más crudos de la entrevista fue el recuerdo de los meses posteriores a la guerra. Mientras el país intentaba procesar la derrota, la familia Balvidares vivía un calvario particular: Horacio figuraba como «desaparecido».

Horacio cayó en combate el 14 de junio de 1982, pero la noticia oficial no llegó a su hogar hasta finales de septiembre o principios de octubre. «Estuvimos dos o tres meses en vilo, queriendo que volviera con vida. Un día, llegué de la escuela y vi los camiones militares en la puerta. Entré llorando, ya sabiendo lo que pasaba», recordó Juan, quien en aquel entonces tenía solo 10 años.

Durante ese tiempo, la falta de información y recursos hizo que la familia dependiera de las escasas visitas militares a su casa en Riestra, ya que no tenían medios para viajar al Regimiento. «Creo que se trató de ocultar muchas cosas», reflexionó Juan sobre aquel «despiole» informativo de la posguerra y del país.

Una madre que nunca dejó de esperar

El impacto emocional fue devastador para su madre, quien falleció el pasado 31 de diciembre sin haber leído este reconocimiento oficial. Juan relató conmovido cómo ella llevó el duelo hasta el último aliento: «Ella nunca lo superó. Hasta el último momento me decía que estaba cansada, que quería estar con Horacio. Imaginate el sufrimiento que tendría adentro».

Hoy, aunque el reconocimiento llega tarde —exactamente 44 años después—, para los Balvidares representa un cierre necesario, aunque incompleto.

Saldar las deudas de la historia

Juan Balvidares cierra con una reflexión que interpela a toda la sociedad mercedina y argentina: «Me pone contento, pero me da bronca que hayan tardado tanto. Está bueno que se salden esas deudas, que se reconozcan a los héroes, pero también es importante que aprecien a los que tenemos con vida, a los que caminan entre nosotros y a veces parece que no los vemos».

La historia de Horacio Balvidares ya no es solo un recuerdo familiar en un campo camino a Navarro; hoy es un acto de justicia que, gracias a la difusión periodística, finalmente le otorga al héroe el lugar que siempre mereció en la memoria colectiva.

Escuchá la entrevista completa a Juan Balvidares sólo haciendo click en el play, sin descargar nada, ni suscribirte:

Horacio Balvidares, y el reconocimiento del Ejército Argentino

 

EL MERCEDINO QUE ESTUVO DETENIDO CON CREADOR DEL ETERNAUTA POCO ANTES DE MORIR

El mercedino Javier Casaretto, fue detenido, desaparecido alojado en distintos lugares, también en el Vesubio, al igual que Héctor Oesterheld y 400 personas más aproximadamente. Casaretto luego de un tiempo fue liberado, el creador de El Eternauta, no.

Javier Casaretto

Casaretto fue militante político, concejal y hoy se dedica al oficio de siempre. Pintor. Tiempo atrás, mantuvimos una entrevista en la que puntualizó en su historia al ser detenido, sus distintos traslados e incluso, poder haber visto a mercedinos torturándolo.

Mientras estuvo en El Vesubio junto a otros dos mercedinos, sabían que en el lugar estaba también desaparecido Oesterheld. Era vox populi en el lugar y los carceleros «solían hacer chistes de muy mal humor sobre la presencia del artista en el lugar. En cierto momento me envían a una oficina y nos sacaron las capuchas y pude verlo. Me di cuenta rápidamente que era él. Yo leía sus historietas. Sabía quién era pero no lo conocía físicamente. Así y todo supe que era él, era mayor, el resto, éramos todos muy jóvenes. Lo saludé. Tenía un vendaje en su cabeza».

El Vesubio fue un centro clandestino de detención, utilizado por el Ejército que estaba ubicado en la localidad de Aldo Bonzi, Partido de La Matanza, cerca del cruce del Camino de Cintura con la Autopista Riccheri que va al Aeropuerto Internacional Pistarini (Ezeiza), en un terreno del Servicio Penitenciario Federal.

El Vesubio

Héctor Germán Oesterheld nació el 23 de julio de 1919 y fue desaparecido por la dictadura  en el año 1977 y probablemente asesinado en 1978, sin que se sepa a ciencia cierta el día de su asesinato. ​Fue guionista de historietas de culto y escritor argentino. Escribió relatos breves de ciencia ficción y novelas. El artista realizó publicaciones en revistas tales como Misterix, Hora Cero y Frontera. Entre sus series más conocidas, pueden recordarse las del Sargento Kirk, Bull Rockett y El Eternauta, que fue considerada su obra maestra.

El Eternauta es la historieta seriada de ciencia ficción creada por el guionista Héctor Oesterheld junto al dibujante Francisco Solano López. Publicada en Hora Cero Semanal desde 1957 hasta 1959, tuvo cantidad de secuelas y reediciones. Fue prohibida y reeditada.

La serie fue lanzada en abril de 2025 -apenas días atrás- y llegó rápidamente a ser la tercera serie más vista a nivel global de Netflix, realizada íntegramente en Argentina y protagonizada por Ricardo Darín.

Escuchá la entrevista completa a Javier Casaretto en la mañana de hoy:

DESGARRADOR TESTIMONIO DE JAVIER CASARETTO: «PUDE VER A MERCEDINOS MIENTRAS ME TORTURABAN»

La vida del mercedino Javier Casaretto está duramente marcada por el Golpe Militar del año 1976. «Se vivió un verdadero infierno»

«Cuando escucho los discursos del odio, si es de jóvenes, me produce mucha tristeza y un poco de temor. Los procesos que ocurren pueden volver a repetirse. La crueldad y la maldad son partes intrínsecas del ser humano, y si la dirigencia política ayuda a crear el odio, esas sociedades pueden terminar muy mal. No se va a repetir igual, pero si puede haber mucha violencia. Cuando lo hace gente grande, me da mucho enojo,» sentenció Casaretto.

El 28 de diciembre de 1977, Javier, un joven mercedino de 20 años que estudiaba en el Instituto del Profesorado, que trabajaba una huerta para hacerse unos pesos, y que militaba en el Partido Justicialista, fue secuestrado mientras dormía en la casa de su tía en Acceso Sur.

Lo sacaron de la vivienda alrededor de 15 personas, armadas, todas encapuchadas, menos una, «el teniente Cabrera que al sacarme recuerdo, me dijo: Perdiste Javier. Siempre me gustaron las plazas, y la Plaza San Martín sobre todo, recuerdo haber visto la araucaria y pensé que era la última vez que la veía mientras me llevaban detenido, estaba convencido que no saldría vivo«.

Javier Casaretto

Pasó a ser un desaparecido más tras haber sido arrancado de sus viviendas la misma noche que sus otros dos amigos, también mercedinos: Juan Carlos Benítez y Arturo Chillida.

El cura párroco de la Iglesia San José, José Antonelli, amigo de su padre, pidió por sus vidas, primero en el Arzobispado y luego en el Regimiento 6 de Infantería.

Los tres mercedinos saben que estuvieron en el Regimiento, luego en algún lugar que creen que es el campo de maniobras del Regimiento en Mercedes, y luego fueron llevados al centro de detención El Vesubio por 20 días más. Resolvieron que nos devolvían a Mercedes y nos tuvieron detenidos por dos años y ocho meses. Antes de hablar con Rojas Alcorta, vino el teniente Del Río y me dijo: «a partir de ahora te olvidaste de todo lo que viviste estos días, no te pasó nada. Si alguna vez nos cruzamos en la calle, bajá la vista, sino, ahí nomás, te pego un tiro».

«Acá en Mercedes nos interrogaron, nos torturaros, me ataron al elástico de una cama antigua de metal. Nos separaron y me torturaron toda una noche con interrogatorio, golpes y picana eléctrica. Me preguntaban por otros militantes. Primero te secuestraban, intentaban sacar información y después decidían qué hacían con vos. O te blanqueaban como preso político, o te mataban, como a la mayoría,» agregó.

El Vesubio

«Yo conté las cosas que había hecho y hacía, no ayudé más en nada, ni detuvieron a nadie a partir de lo que hablé. Eso me deja tranquilo,» se explayó.

Javier Casaretto además, contó que hasta tuvo algún trato con mercedinos, que fueron suboficiales que participaron de la detención y de los interrogatorios por alguna relación por sus actividades. «Lo hablé, y él se espantaba, bajaba la cabeza y trataba de no hablar del tema». Hice lo mío, los denuncié ante la Conadep.

Escuchá la entrevista completa a Javier Casaretto:

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} Gerardo, de 86 años, fue visto por última vez el 1º de enero de 2023, en la ciudad de #Billinghurst, partido de #SanMartín. Mide 1,80 metros aproximadamente, es de contextura física delgada, tez morena y cabello corto, entrecano. Vestía remera gris oscuro, pantalón de … Leer más