El ejemplar fue logrado por el vecino Carlos Bracaglia utilizando semillas experimentales. Por su enorme tamaño, tuvo que llevarlo a pesar a una farmacia. «La idea es compartirlo con los amigos», aseguró el productor.
La localidad de Mechita, en el partido de Bragado, no sale de su asombro. Lo que comenzó como un experimento hortícola en el patio de un vecino terminó convirtiéndose en una noticia de alcance nacional: una calabaza gigante de 73 kilogramos que desafía cualquier balanza de cocina.
El responsable de esta proeza es Carlos Bracaglia, un productor local que decidió apostar por semillas especiales. Si bien esperaba un buen desarrollo, el resultado final superó todas las expectativas, transformando el fruto en una verdadera atracción para los vecinos del pueblo y las localidades cercanas como Bragado, Chacabuco, Chivilcoy, Suipacha y Mercedes.
Logística de pesaje: de la huerta a la farmacia
El tamaño del ejemplar presentó un desafío logístico inmediato. Al notar que ninguna balanza doméstica era capaz de registrar el peso del zapallo, Bracaglia debió trasladarlo —con no poco esfuerzo— hasta una farmacia local. Allí, entre remedios y clientes sorprendidos, la balanza arrojó la cifra oficial: 73 kilos, un peso récord para la producción familiar de la zona.
Un destino solidario
Más allá del logro productivo, lo que más conmovió a la comunidad fue el destino que tendrá el ejemplar. Lejos de querer lucrar con la curiosidad o guardarla como trofeo, Carlos confirmó que la calabaza será la protagonista de una gran comida comunitaria.
«La intención es compartirla con vecinos y amigos», adelantó el productor, reafirmando el espíritu solidario que caracteriza a los pueblos del interior bonaerense.
Este «gigante de Mechita» no solo pone de relieve la fertilidad de la tierra en la región, sino también el ingenio y la dedicación de quienes, aun a pequeña escala, se animan a experimentar y logran resultados que hoy son orgullo de todo el partido.

