El estado de la Ruta Provincial 41, específicamente sobre los puentes que cruzan la Ruta 5 y las vías del ferrocarril, ha alcanzado un nivel de peligrosidad alarmante. Lo que hace un año fue anunciado como una solución, hoy es una trampa vial: los arreglos realizados en octubre de 2024 han desaparecido por completo, dejando al descubierto los mismos pozos —ahora convertidos en verdaderos cráteres— que motivaron las quejas originales.
Cabe recordar, que los arreglos fueron realizados el 29 de octubre de 2024 por trabajadores de Vialidad. Tan sólo hace 13 meses atrás. El arreglo ya no existe y los pozos volvieron al mismo lugar en donde estaban.

Recientemente, se realizó un bacheo precario con tosca, una medida paliativa que apenas disimula el riesgo. La falta de señalización agrava el cuadro, especialmente ante el inicio de la temporada estival, donde el tráfico hacia la Costa Atlántica se intensifica. En estas condiciones, la rotura de un vehículo es el escenario más optimista; el riesgo real es un siniestro vial de consecuencias fatales.
El riesgo de acentúa en días lluviosos como el de hoy sábado, en el que los pozos se llenan de agua y no permite una buena visualización.
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