La medida alcanza a más de dos millones de alumnos de nivel inicial y primario en territorio bonaerense, incluida Mercedes. Tras los primeros días de implementación, las autoridades educativas de nuestra ciudad aguardan los primeros diagnósticos sobre el impacto en el aula.
Con el inicio del ciclo lectivo, se puso en marcha la restricción del uso de teléfonos celulares y dispositivos con pantalla dentro de los establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires. La normativa, que impacta en más de 11 mil escuelas públicas y privadas, busca reducir las distracciones y fortalecer los procesos de aprendizaje en una etapa clave del desarrollo.
El panorama en Mercedes
En nuestra ciudad, la aplicación de la medida comenzó a hacerse efectiva durante la semana que pasó, primera del ciclo lectivo 2026. Desde el área de Educación municipal señalaron que se encuentran en una etapa de observación, a la espera de que el transcurso de los días permita obtener un diagnóstico preciso por parte de los docentes sobre la dinámica escolar sin la presencia de los dispositivos.
Fundamentos de la norma
La ley, aprobada por la Legislatura bonaerense el año pasado, se sustenta en datos críticos sobre el rendimiento escolar y la concentración:
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Distracción: El 54% de los alumnos bonaerenses admite que el celular interrumpe su atención en clase.
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Rendimiento académico: Los resultados de las pruebas Aprender 2024 reflejaron que más de la mitad de los estudiantes se encuentra por debajo del nivel básico en Matemática.
Además de la prohibición física del objeto, la reglamentación prevé campañas de concientización sobre los efectos del uso excesivo de pantallas en la infancia, abordando la problemática desde la regulación y la sensibilización familiar.
Contexto regional
Buenos Aires se suma así a otras jurisdicciones que ya limitaron la tecnología en las aulas. La Ciudad de Buenos Aires mantiene restricciones desde 2024 para todos los niveles, mientras que provincias como Neuquén y Salta cuentan con normativas propias.
De esta manera, la provincia toma una posición clara en el debate pedagógico sobre si el smartphone debe ser una herramienta o si su uso cotidiano interfiere con la concentración necesaria para la formación inicial.




