En una jornada masiva y pacífica, los organismos de Derechos Humanos exigieron saber «dónde están las víctimas». El documento final, leído ante una plaza colmada, trazó paralelismos entre el programa económico de la dictadura y las políticas actuales de Javier Milei.
La conmemoración del 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 se transformó este lunes en una de las manifestaciones más populosas de las últimas décadas. Bajo la consigna central “Que digan dónde están”, miles de personas —entre militantes de organizaciones y ciudadanos independientes— cubrieron la Plaza de Mayo y sus alrededores en un clima de firmeza y tranquilidad, pese a la tensión política previa.
El rechazo a la «Memoria Completa»
La movilización funcionó como una respuesta contundente al video difundido por el Gobierno Nacional, que promueve la visión de una «verdad completa». Los organismos convocantes, encabezados por Abuelas, Madres de Plaza de Mayo, HIJOS y el CELS, rechazaron esta postura por considerar que intenta reinstalar la «teoría de los dos demonios» para equiparar el terrorismo de Estado con la violencia política de los años 70.
Puntos clave del documento consensuado
El texto final, leído por referentes como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel, fue lapidario respecto a la gestión actual:
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Identidad: Se denunciaron recortes en áreas sensibles como el Banco Nacional de Datos Genéticos y la CONADI, fundamentales para la restitución de nietos apropiados.
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Economía: El documento vinculó el programa económico de la última dictadura con las medidas de ajuste y privatización impulsadas por Milei, mencionando también los antecedentes de los gobiernos de Menem y Macri.
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Criminalización: Se alertó sobre la persecución judicial a militantes y la cifra de 200 procesados en el marco de protestas sociales desde 2024.
«Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura para maximizar ganancias y profundizar la dependencia», sentenció el documento desde el escenario.
Presencia política y el pedido por Cristina Kirchner
La jornada comenzó temprano con la tradicional caminata de La Cámpora desde la ex ESMA. Al pasar por San José 1111, los manifestantes reclamaron por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, quien salió brevemente a agradecer el apoyo y entregó un pañuelo blanco a los presentes.
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Por su parte, el gobernador Axel Kicillof participó activamente de la jornada. Tras reunirse con las Madres en su sede, sostuvo que «luchar por los derechos humanos hoy significa también luchar por los pibes que tienen hambre y por los trabajadores despedidos», uniendo la memoria histórica con la crisis social vigente.
Nota editorial: La jornada cerró sin incidentes registrados, reafirmando el compromiso de la sociedad civil con el proceso de Memoria, Verdad y Justicia a medio siglo del quiebre institucional más oscuro de la Argentina.
Foto de portada: DIB




