La jornada de protesta contra la reforma laboral de Javier Milei dejó un escenario de fuerte confrontación. Mientras la central obrera celebró un acatamiento casi total, desde Casa Rosada tildaron la medida de «extorsiva» y apuntaron contra los gremios del transporte.
Los números de la CGT: «90% de adhesión»
Pasadas las 17 horas, en la histórica sede de la calle Azopardo, la cúpula de la CGT brindó un balance del cuarto paro general en lo que va de la gestión actual. Jorge Sola, uno de los triunviros, calificó la jornada como un «éxito» con un acompañamiento superior al 90%.
«Este proyecto de ley retrocede 100 años en derechos. Busca transferir recursos de los trabajadores hacia el sector empleador», sentenció Sola, acompañado por referentes como Héctor Daer (Sanidad) y Andrés Rodríguez (UPCN).
La respuesta oficial: «Un paro perverso»
Desde el Ejecutivo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue el encargado de salir al cruce. Para el Gobierno, la alta adhesión no fue genuina sino forzada por la falta de movilidad: «Si te cortan el transporte, por más que quieras ir a trabajar, no podés. Es una mecánica perversa», afirmó.
Adorni también aprovechó para lanzar una crítica política hacia la dirigencia sindical:
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Cuestionó por qué no hubo paros similares durante la gestión de Alberto Fernández con indicadores económicos críticos.
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Aseguró que los líderes gremiales sostienen una imagen negativa cercana al 80%.
El termómetro en la calle: Transporte frenado y tensión en el Congreso
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Servicios: El impacto fue total en trenes, colectivos, subtes y aviones. También se sintió fuerte en la industria y el empleo público.
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Comercio: Como es habitual, fue el sector con menor acatamiento, especialmente en zonas de barrio.
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Incidentes: Mientras la CGT optó por no movilizar, las CTA y el Frente de Sindicatos Unidos marcharon hacia la Plaza de los Dos Congresos. La jornada terminó con momentos de tensión, detenidos y el uso de gases lacrimógenos y camiones hidrantes por parte de las fuerzas de seguridad.
En el interior bonaerense, si bien la actividad mermó considerablemente, se registró un movimiento algo mayor en comparación con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), epicentro de la medida de fuerza.




