El presidente del club Defensores aclaró la situación de la actividad tras la salida del coordinador Jorge Arzani. Aseguró que el predio de 6 y 35 tiene el césped sintético y sigue en su lugar, lamentó los ataques personales hacia su familia y detalló el difícil contexto económico que atraviesa la institución.

El presidente del Club Defensores, Mauricio Gil, rompió el silencio tras la difusión de una publicación en un blog que acusaba a la comisión directiva de un presunto desmantelamiento y venta de la cancha de hockey de césped sintético, ubicada en el predio de las calles 6 y 35. Con visible malestar, el dirigente desmintió categóricamente las versiones y quiso llevar claridad sobre el presente de la actividad.
«Me enteré de que sacaron una nota diciendo que nos queríamos robar la cancha de hockey. La verdad es que es una barbaridad lo que se escribió», expresó Gil. «Supuestamente iba a sacar el paño del piso para venderlo; una locura total. Quien escribió eso se tendría que haber informado bien antes de ensuciar a la gente. A mí me conoce todo el mundo, nunca tuve que pisar una comisaría ni por falta de documentos», enfatizó.
El origen del hockey en el club y la situación actual
Para comprender el escenario actual, Gil recordó cómo nació el proyecto en la institución antes de la pandemia: «Jorge Arzani nos acercó una propuesta para arrancar con el hockey. En ese momento el club no tenía sintético, era todo tierra y pasto. Trabajamos muchísimo en cantinas para juntar fondos y contamos con el apoyo de la Municipalidad, que siempre acompaña a todos los clubes de Mercedes por igual».
Sin embargo, la actividad sufrió un freno administrativo y deportivo tras la salida de su referente. «Defensores nunca manejó el hockey de forma directa; nosotros respaldamos el proyecto de Arzani, con quien tenemos una excelente relación. Cuando él decidió dar un paso al costado porque se cansó de renegar con el desgaste diario y le surgió otra propuesta laboral, se desarmó la estructura y se fueron los profesores. No es que el club dejó a nadie en la calle», aclaró.
Actualmente, las instalaciones de la cancha no están abandonadas ni en venta: «Hoy el sintético lo usan los chicos de las categorías infantiles de fútbol y las chicas del fútbol femenino. Además, se lo prestamos al CEF N° 40 para que entrenen las nenas más chiquitas. La idea no es desarmar nada, sino ver cómo le volvemos a dar vida al hockey». En ese sentido, adelantó que un grupo de profesoras y jugadoras acercó un nuevo proyecto para retomar la actividad, el cual será evaluado minuciosamente a fin de año.
Ataques familiares y «teléfono descompuesto»
El dirigente no ocultó su bronca por las menciones a su círculo íntimo en la publicación que originó el conflicto: «Involucraron a mi hermana, que ni siquiera va al club porque tiene su propio negocio y no lo necesita para nada. Realmente duele que se metan con la familia sin saber».
Al ser consultado sobre el origen de los rumores malintencionados, Gil apuntó a internas de la propia disciplina: «Calculo que la mentira salió de alguien del entorno del hockey. Atando cabos ya nos imaginamos quién pudo haber sido. Hubo enojos de algunos entrenadores o jugadoras en su momento, pero se enojan con el club cuando en realidad el manejo no era nuestro, aunque siempre viajaban bajo el nombre de Defensores».
El esfuerzo diario de un club de barrio
Finalmente, el titular del «Celeste» puso en perspectiva el crecimiento que tuvo la institución desde que asumió la gestión actual y las dificultades que afrontan hoy en día en un contexto de fuerte crisis.
«Cuando llegamos al club no había ni luz. Tuvimos que hacer planes de pago y saldar deudas con la Liga Mercedina para volver a competir. Esto era un campo pelado y hoy las obras están a la vista», remarcó Gil, al tiempo que analizó la realidad financiera: «En Defensores no cobramos cuota social. Nos sostenemos con el alquiler de las canchas y lo que queda de las entradas en los partidos de fútbol. Hoy la situación es dificilísima: aumentaron los árbitros, los servicios, aumentó todo. Si el día de mañana la comisión directiva decide transformar un espacio o un SUM para generar ingresos genuinos para el club, lo podemos hacer porque somos la comisión elegida para gestionar».
«Agradezco enormemente a toda la gente y a los vecinos que nos llamaron para darnos su apoyo. Duermo tranquilo todas las noches porque sé lo que hacemos, el esfuerzo que le ponemos y la transparencia con la que trabajamos junto a mi familia y mi grupo de trabajo», concluyó.
Escuchá la entrevista completa a Mauricio Gil: