Con una gran convocatoria, el Museo de Arte de Mercedes presentó la exposición de la artista local. A través del collage, el bordado y la intervención de objetos, la obra propone una profunda reflexión sobre la violencia simbólica, los cuerpos y la resistencia.
El Museo de Arte de Mercedes (MAMM) fue escenario el pasado sábado por la noche de la inauguración de “Chica. Sustancia, cuerpo y frontera”, la nueva muestra de la artista Emiliana Scaramella. Ante una sala colmada de vecinos y referentes culturales, la apertura combinó la interpelación artística con la celebración y el acompañamiento colectivo.
La presentación formal contó con la participación de la responsable del MAMM, Anabella Coluccio; la directora de Cultura, Jimena Rivas; y el intendente municipal, Juan Ignacio «Juani» Ustarroz. Durante el acto, Scaramella agradeció el espacio y el apoyo del museo, destacando que el trabajo compartido permitió que las piezas circularan con total libertad, a pesar de abordar temáticas sensibles. “Los invitamos a celebrar, movernos y resignificar momentos que atraviesan a muchas personas”, expresó la autora.
Arte, memoria y resistencia
El montaje de la muestra invita a un recorrido que confronta relatos personales con estructuras históricas como las jerarquías laborales y los estándares de género. Las obras expuestas van desde la recuperación de un grafiti de la adolescencia de la artista hasta intervenciones que transforman imágenes de oferta sexual en menús perturbadores, pasando por piezas bordadas que rescatan el grito callejero para convertirlo en memoria permanente.
En ese sentido, el uso del bordado, el brillo y la intervención de elementos cotidianos funcionan como tácticas de sutura que no buscan ocultar las cicatrices de la violencia simbólica, sino visibilizarlas y habitarlas como herramientas de resistencia.
Una apertura interdisciplinaria
La curadora de la muestra, Luciana Acuña, celebró la decisión de la gestión municipal de abrir las puertas a proyectos de creadores emergentes. “Presentar esta muestra en Mercedes es importante porque permite que creadores locales y visitantes exploren propuestas arriesgadas y necesarias”, subrayó.
La jornada inaugural sumó también otras disciplinas artísticas. La escritora Verónica Mateo aportó ternura y contundencia a la noche a través de una lectura poética enfocada en las vivencias íntimas, la estigmatización y la memoria. En tanto, la musicalización a cargo de DJs locales acompañó el recorrido del público, ayudando a distender la carga emocional que proponen las obras.
Desde la organización confirmaron que “Chica. Sustancia, cuerpo y frontera” permanecerá habilitada en las salas del MAMM en convivencia con el patrimonio permanente del museo. Además, se anticipó que de forma paralela se realizarán actividades públicas y encuentros para seguir promoviendo el diálogo entre los artistas y la comunidad.


