Un insólito y peligroso episodio tuvo lugar este domingo en la vecina ciudad de Luján, cuando personal de Tránsito interceptó a un menor de apenas 10 años conduciendo un potente cuatriciclo Yamaha Banshee 350. Lo más alarmante es que el niño no estaba solo: se encontraba «corriendo carreras» junto a su padre, quien circulaba en un vehículo de similares características.
El hecho ocurrió en la colectora del Acceso Oeste, a la altura de la bajada de la Ruta 6, un punto neurálgico para el tránsito regional. Según informaron las autoridades lujanenses, el operativo se dio en el marco de controles dinámicos realizados entre las 17 y las 21 horas para frenar las picadas y el desorden vehicular.
Mano dura contra las irregularidades
El operativo no terminó solo con el secuestro del cuatriciclo del menor. En total, las autoridades interceptaron 48 vehículos y labraron 29 actas de infracción. El saldo de la jornada incluyó:
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Secuestros: 5 cuatriciclos, 4 motos y un auto.
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Alcoholemia: Un caso positivo y un conductor que se negó al test.
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Detenciones: Dos personas terminaron aprehendidas por «resistencia a la autoridad».
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Faltas comunes: Escapes antirreglamentarios, falta de VTV, seguros y licencias.
De todos lados, menos locales
Un dato que llamó la atención de los agentes es la procedencia de los infractores. Muchos de los sancionados llegaron a la zona desde localidades como José C. Paz, Lanús, San Miguel y hasta de la provincia de Santa Fe, utilizando las colectoras como pista de pruebas.
Desde el Municipio de Luján lanzaron un fuerte llamado a la reflexión: “Se insta a los adultos a ejercer la responsabilidad: los menores no deben conducir vehículos para los cuales no están habilitados”. Los operativos preventivos continuarán de forma aleatoria para intentar llevar orden a una zona que, cada fin de semana, se vuelve un foco de riesgo vial.




