Frente al incremento de suicidios e intentos a nivel nacional y provincial, desde la Dirección de Salud Mental de Mercedes remarcan la necesidad de un abordaje intersectorial y comunitario. La importancia de hablar responsablemente, el impacto de la crisis económica y el rol de las instituciones.
En los últimos tiempos, las problemáticas vinculadas a la salud mental y, en particular, el incremento de suicidios y de intentos se convirtieron en una preocupación central para las áreas sanitarias de todo el país. La situación, que generó diversas reuniones y jornadas de articulación entre el Hospital Dubarry, áreas municipales y provinciales, pone el foco en la urgencia de generar herramientas de prevención y escucha activa.
Consultada sobre esta realidad, la directora municipal de Salud Mental, Lorena Abinal, profundizó en los alcances de la problemática local y los desafíos que enfrentan los equipos de asistencia.
Abordaje intersectorial y multicausal
«La semana pasada organizamos desde la Mesa de Salud Mental —un espacio intersectorial que sostenemos hace años entre distintas áreas, actores e instituciones— una jornada de abordaje respecto a las problemáticas del suicidio, convocando a la subcomisión interministerial», explicó Abinal al inicio del diálogo.
La funcionaria señaló que los últimos datos provinciales reflejan un incremento llamativo de casos, con un perfil específico: «El aumento ha tenido que ver con varones adultos, de entre 20 y 39 años, y personas que no han pasado por dispositivos de salud mental. Ahí radica un gran desafío para pensar cómo generar espacios de accesibilidad para quienes no llegan».
No obstante, aclaró que esto no exime a las juventudes e infancias, sino que demuestra la complejidad del fenómeno. En esa línea, remarcó que situaciones como el bullying operan como factores de riesgo, pero que el suicidio responde a una multiplicidad de causas de índole personal, familiar, cultural y económica. «No es un abordaje que pueda recaer en una escuela, en una familia o en salud mental en solitario. Intentamos pensarlo en conjunto con el hospital, niñez y educación», sostuvo, destacando la continuidad de programas provinciales como Salud mental entre todas y todos, implementado en escuelas secundarias para promover la escucha de los adolescentes.
El impacto socioeconómico y la exigencia de inmediatez
Consultada sobre la incidencia de la coyuntura nacional, Abinal reconoció que la crisis económica atraviesa gran parte de las consultas cotidianas. «La desesperación por las deudas, por el no llegar, por pagar los impuestos, los servicios y sostener las escuelas está muy a flor del malestar», indicó.
A esto sumó los efectos del ritmo de vida actual y la demanda de respuestas instantáneas: «Aparece esa sensación de angustia o crisis y rápidamente uno quiere sacarse eso de encima. Todo tiene que ser rápido, y por eso vemos la proliferación de diagnósticos, el uso de medicación y la demanda al psiquiatra sin dar el tiempo a tramitar el malestar». Asimismo, advirtió sobre el peso del consumo problemático como una vía de escape rápida para anestesiar el dolor, lo que complejiza aún más las intervenciones profesionales.
Derribar mitos: la importancia de hablar
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno a cómo los medios de comunicación y la sociedad deben tratar la temática. Frente al viejo paradigma de que hablar del suicidio multiplicaba los riesgos, Abinal fue categórica: «Siempre es mejor hablar. El tema es hablarlo responsablemente y con cuidado. No se trata de hablar del suicidio en sí o buscar detalles morbosos, sino de hablar del malestar, de la importancia del uso de la palabra y del pedido de ayuda».
Finalmente, la titular del área ratificó la disponibilidad de los dispositivos municipales y provinciales para continuar difundiendo canales de asistencia, herramientas de prevención y espacios de escucha accesibles para toda la comunidad.
Escuchá la entrevista completa a Lorena Abinal: