El Presidente respondió a las críticas de la titular del Senado, a quien tildó de «intrascendente». Además, reprochó sus encuentros con gobernadores kirchneristas y su reciente acercamiento a Isabel Perón.
La tensión en la cúpula del Poder Ejecutivo sumó un nuevo capítulo luego de que el presidente Javier Milei apuntara directamente contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien definió abiertamente como «opositora al Gobierno» tras un cruce de declaraciones públicas entre ambos.
La reacción del mandatario se produjo luego de que Villarruel expresara públicamente su «preocupación» por publicaciones del jefe de Estado en redes sociales, señalando que replicaba «insensateces y persecuciones imaginarias».
En respuesta, durante una entrevista radial, Milei sostuvo que las posturas de la vicepresidenta parecen «replicar argumentos kirchneristas» y cuestionó su rol dentro de la administración central.
Tensión por Malvinas y reproches por la agenda política
Uno de los puntos de fricción mencionados por el Presidente estuvo vinculado a publicaciones de Villarruel sobre la causa Malvinas en el marco del cruce deportivo entre Argentina e Inglaterra en la semifinal del Mundial, lo que —según afirmó— generó gestiones diplomáticas y «tensión en Londres».
A su vez, Milei manifestó su malestar por la agenda institucional de la titular del Senado, recriminándole sus reuniones con mandatarios provinciales de la oposición y su viaje a Madrid:
- Encuentros con gobernadores: Criticó los acercamientos con Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja), a los que calificó como sectores vinculados a la «casta».
- Visita a Isabel Perón: Cuestionó el encuentro de la vicepresidenta con la exmandataria en España, recordando el impacto económico del Rodrigazo y el contexto político de los años setenta.
«Un halago»
Frente a las críticas sobre su estilo de gestión y sus intervenciones en plataformas digitales, el Presidente minimizó los cuestionamientos y buscó afianzar su rumbo político: «Antes de cambiar la realidad, siempre tildaron de loco al que quiere transformar las cosas. Que me digan loco por querer cambiar una Argentina decadente, lo tomo como un halago», concluyó.