En una jornada cargada de simbolismo y deporte, las categorías infantiles y juveniles del Club Holanda vivieron una experiencia formativa inolvidable. En el marco de las actividades por el Mes de la Mujer (#8M), las jugadoras de la institución recibieron la visita de Juana Cángaro, integrante de la Selección Argentina y referente indiscutida del fútbol femenino local.
La actividad, coordinada por la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad —a través de May Benegas y el área de deportes junto a Belén Tejedor—, tuvo como eje central la reivindicación de la igualdad de derechos y la equidad de género en el ámbito deportivo.
Investigación y lucha colectiva
Previo al encuentro, las niñas y adolescentes del club realizaron una tarea de investigación sobre la historia del fútbol femenino en Mercedes. El foco estuvo puesto en las luchas colectivas y la campaña local que permitió que los equipos femeninos lograran, finalmente, su lugar en la Liga Mercedina.
“Entender que el derecho a jugar no siempre estuvo garantizado fue el motor de una jornada que buscó reafirmar que el fútbol es para todos”, destacaron desde la organización.
El «cara a cara» con una referente
El momento más esperado fue el diálogo directo con Cángaro. Las pequeñas futbolistas del «Naranja» pudieron realizar una entrevista íntima donde la jugadora profesional compartió anécdotas sobre sus inicios y los desafíos de su carrera en la Selección, demostrando que el camino al profesionalismo comenzó en el mismo suelo que hoy pisan ellas.
La jornada cerró de la mejor manera: con la pelota rodando. Juana compartió un «picadito» lúdico y pedagógico con las chicas, reforzando el vínculo entre las referentes consagradas y las promesas del semillero local.
Gratitud institucional
Desde la comisión del Club Holanda expresaron su profundo agradecimiento hacia la futbolista: “No solo por su tiempo, sino por la calidez y la humildad con la que se vinculó con cada una de nuestras niñas. Verlas investigar sobre sus derechos y luego jugar junto a una referente es la prueba de que el fútbol femenino no tiene techo”.


