Mientras el joven de entre 20 y 24 años, de apellido Cabrera, baleado en la segunda noche de Carnaval de Mercedes pelea por su vida en una de las salas de operaciones del Hospital Dubarry, en la calle se iniciaron una serie de disturbios.
La situación en la madrugada mercedina tiende a salirse de la normalidad. Alrededor de las 3 de la mañana, los ánimos se caldearon y comenzaron los movimientos. En el Hospital, los trabajadores que deben velar por la seguridad y el bienestar de las personas internadas, temen por que la violencia no ingrese al nosocomio.
En las calles -sobre todo por calle 12 y en la Plaza Belgrano- hay corridas y gritos que denotan el enojo de los vecinos.
Todo lo que está sucediendo es en horas de la madrugada, por lo tanto, es muy difícil lograr información fidedigna rápidamente.
Lo sucedido
Corridas

