El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, analiza la posibilidad de transferir cinco hospitales bonaerenses de gestión compartida (Nación, Provincia y Municipios) a un modelo de administración privada. La medida ha generado un rechazo inmediato por parte de la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS), quienes se declararon en estado de alerta ante lo que consideran una amenaza al sistema público.
El modelo en estudio: El «Sistema Español»
La propuesta del Ejecutivo nacional contempla implementar un esquema similar al de España, donde la gestión queda en manos privadas, pero el Estado financia a través de «cápitas» para garantizar la atención de los sectores más vulnerables.
Desde FESINTRAS, su secretario general Pablo Maciel (también titular de CICOP), advirtió que esta alternativa «subordina la salud al lucro» y pone en riesgo la universalidad y gratuidad del servicio.
Los 5 hospitales bonaerenses afectados
Los centros de salud bajo el esquema SAMIC (Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad) que entrarían en este proceso de redefinición son:
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Hospital Cuenca Alta (Cañuelas)
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Hospital El Cruce (Florencio Varela)
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Hospital Dr. René Favaloro (Rafael Castillo)
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Hospital Presidente Néstor Kirchner (Gregorio de Laferrere)
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Hospital del Bicentenario (Esteban Echeverría)
Deudas cruzadas y contexto financiero
El conflicto se da en un marco de fuertes tensiones económicas entre la Nación y la Provincia de Buenos Aires:
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Reclamo de Nación: El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, denunció recientemente que el gobierno bonaerense mantiene una deuda de $507.064 millones con los seis hospitales de gestión compartida.
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Reclamo de Provincia: FESINTRAS contraatacó denunciando una «asfixia financiera» por parte del Ejecutivo Nacional, señalando una deuda estimada en $14,7 billones con la Provincia de Buenos Aires.
Preocupación gremial y crisis operativa
La federación advirtió sobre el desfinanciamiento que ya impacta en los trabajadores. Como ejemplo, citaron la crisis en el Hospital El Cruce de Florencio Varela, donde gran parte del personal debe recurrir al pluriempleo o emprendimientos externos para cubrir sus necesidades básicas.
«Frente a cualquier intento de privatización encubierta, nos declaramos en estado de alerta y movilización», concluyó Maciel, sin descartar futuras medidas de fuerza.




