Con una convocatoria multitudinaria, la ciudad recordó a las víctimas de la última dictadura cívico-militar. Música, intervenciones artísticas y el trabajo solidario de los comedores locales marcaron un encuentro donde el «Nunca Más» volvió a hacerse oír con fuerza.

El nuevo Anfiteatro Municipal y sus alrededores fueron el escenario de una jornada conmovedora. El Festival por la Memoria logró amalgamar la expresión artística con la reflexión histórica, reafirmando la necesidad de sostener la memoria colectiva sobre los detenidos-desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado.
Arte y reflexión desde temprano
Desde las primeras horas, el predio se transformó con instalaciones, pintura en vivo y la confección de pañuelos, actividades que interpelaron a los vecinos a través de lo simbólico. La apertura literaria estuvo a cargo de la poesía de Lucía Buzzalino, quien preparó el clima para lo que sería una noche cargada de emociones.
En lo musical, la energía estalló con Dan Ross. El artista pop presentó su flamante EP “Putitx” (grabado en Estudio Equilibrio) con un show enérgico y una puesta performática que contagió dinamismo al público desde el inicio.
Compromiso social y momentos íntimos
Un punto destacado fue la participación de la red de comedores locales, encargada de la propuesta gastronómica, ratificando su labor diaria con las familias en situación de vulnerabilidad.
La reflexión histórica llegó de la mano de integrantes del Instituto de Formación Docente y Técnica Nº 7, quienes compartieron lecturas en el marco del 50º aniversario del golpe de Estado. Minutos después, Gambo ofreció uno de los momentos más entrañables de la noche: en formato acústico y al piano, conectó profundamente con los presentes e incluso invitó al escenario a Justina, una joven del público, para interpretar juntos el clásico «Los dinosaurios» de Charly García.
Un cierre con mística y memoria
El rock vintage de Los Mango Blu también se hizo presente en formato acústico, repasando temas de su emblemático disco Cerca trova. El gran cierre quedó en manos de La Gran Lady, que ante un anfiteatro colmado de jóvenes, convirtió su presentación en un verdadero ritual colectivo.
El clímax de la jornada se vivió durante el homenaje a los desaparecidos mercedinos. Bajo los acordes de «Juguetes Perdidos» del Indio Solari, el público elevó carteles con los rostros de las víctimas, uniendo sus voces en un grito de «Presentes».
El festival no solo destacó por su impecable organización y nivel artístico, sino por reafirmar que, a través de la cultura y el encuentro, Mercedes mantiene viva la memoria para que las atrocidades del pasado no se repitan nunca más.
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Fotos: bernardita.ph




