La familia de Vanesa Yanina Escalante, la mujer de 36 años fallecida el pasado sábado en la Autovía 6, manifestó su profundo rechazo ante la decisión de la Justicia de liberar al conductor responsable del siniestro. El implicado es un oficial de la Policía Federal que conducía a alta velocidad y bajo los efectos del alcohol.
El hecho ocurrió en jurisdicción de Luján, cuando un Honda Civic —conducido por Gastón Montepeloso— cruzó de carril y embistió de frente al vehículo de la familia Escalante. Según testimonios recolectados por los allegados, el oficial y su acompañante (integrante de Bomberos de la Ciudad) habrían estado corriendo una «picada» y no brindaron auxilio a las víctimas tras el impacto.
La crítica social y mediática apunta directamente contra el Juez Luis Marcelo Giacoia, del Juzgado de Garantías N° 1 de Mercedes, por otorgar la libertad al conductor a pocos días del accidente. «Nos arrebató todo. Quiero que se pudra en la cárcel», expresó Marcelo Emmi, esposo de la víctima y sobreviviente del choque, quien aún intenta explicarle lo sucedido a su pequeña hija.
Mientras la acusación inicial apuntaba a una posible carrera ilegal, el abogado defensor Pablo Nicolás Merlo del policía apuntado, sostiene firmemente que no existen pruebas que acrediten una «picada» y, en su lugar, introduce la figura de un tercer vehículo involucrado que se habría dado a la fuga.
La defensa centra su postura en la existencia de un «auto fantasma», un vehículo que, según registros fílmicos incorporados a la causa, aparenta ser un BMW de color gris. De acuerdo con Merlo, este automóvil circulaba a alta velocidad y superó al Honda Civic de Montepeloso instantes antes de que este cruzara de carril e impactara de frente contra el Chevrolet Prisma donde viajaba la familia de Vanesa Yanina Escalante.

