CURIOSIDADES DEL 29 DE JULIO: EL CULEBRÓN COLONIAL QUE CAMBIÓ LAS BODAS EN ARGENTINA

Un 29 de julio de 1805, Mariquita Sánchez dio el «sí, quiero» tras enfrentarse a su familia, a la sociedad porteña y hasta al mismísimo Virrey. Esta es la historia de amor, rebeldía y astucia que la convirtió en la primera mujer argentina en usar el apellido de su marido.

Hay historias de amor que parecen guionadas para una novela de época, pero sucedieron acá nomás, en las calles empedradas de la Buenos Aires colonial. Corría el año 1804 y las familias «de bien» tenían una costumbre tan firme como cuestionable: los padres elegían a los novios de sus hijas para no dividir las fortunas familiares.

Sin embargo, Mariquita Sánchez de Velasco y Trillo tenía otros planes.

El novio impuesto y el amor prohibido

A los 14 años, sus padres le presentaron al candidato «ideal»: Diego del Arco, un español adinerado y emparentado con la familia. Pero Mariquita solo tenía ojos para su primo segundo, Martín Jacobo Thompson, un muchacho rubio, de ojos azules y oficial de la Real Armada.

Para los padres de la joven, Martín era un peligro: no tenía el mismo nivel socioeconómico y temían que despilfarrara la herencia. La respuesta de Mariquita fue un «no» rotundo.

Ante la negativa, la familia activó el «modo conspiración»:

  • Aisló al enamorado: El padre de Mariquita usó sus influencias políticas para mandar a Thompson primero a Montevideo y después… ¡a Cádiz, del otro lado del Atlántico!
  • Apretó las tuercas: Mandaron a Mariquita a la Santa Casa de Ejercicios Espirituales (que aún existe en Independencia y Salta) para que meditara, hiciera ayuno y cambiara de parecer.

Infiltraciones y un juicio inédito

Lejos de rendirse, la pareja mantuvo el contacto en secreto. Cuando Martín logró volver al Río de la Plata en 1804, la leyenda cuenta que se tiznaba la cara para disfrazarse de aguatero y así poder colarse en la casona de Mariquita para verla.

Cansados de la persecución, decidieron ir a fondo. Martín usó un recurso legal de la época conocido como la Pragmática Sanción sobre matrimonios de hijos de familia e inició un juicio de disenso contra su futura suegra.

Mariquita, lejos de quedarse de brazos cruzados, le escribió directamente al Virrey Rafael de Sobremonte pidiéndole una audiencia a solas para defender sus derechos. ¿El resultado? El Virrey analizó las cartas y falló a favor de los enamorados.

El hito del 29 de julio

Finalmente, el 29 de julio de 1805 lograron casarse. Al adoptarlo formalmente, Mariquita Sánchez se convirtió oficialmente en «Mariquita Sánchez de Thompson», la primera mujer en la historia argentina en utilizar el apellido de casada.

Su vida continuó entre grandes acontecimientos históricos:

  • En su famosa casona porteña se cantó por primera vez el Himno Nacional Argentino.
  • Fue una de las «damas patricias» que organizó la recolección de fondos para comprar fusiles en la lucha por la Independencia.
  • Impulsó la educación femenina fundando la Sociedad de Beneficencia.

¿Sabías qué…?

  • Una placa en su prisión: En una de las paredes de la Santa Casa de Ejercicios Espirituales hoy se puede leer una placa conmemorativa que dice: «Aquí estuvo recluida Mariquita Sánchez, por desobediencia a sus padres».
  • El triste final: Su historia con Thompson terminó trágicamente. En 1815, él fue enviado en misión diplomática a EE.UU., donde enfermó gravemente. Murió en el viaje de regreso y su cuerpo fue arrojado al mar el 23 de octubre de 1819. Mariquita falleció exactamente el mismo día, un 23 de octubre de 1868, 49 años después.
Casa de Ejercicios Espirituales donde estuvo recluida Mariquita

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