CURIOSIDADES DEL 16 DE JULIO: DÍA DEL PENITENCIARIO FEDERAL

Cada 16 de julio se celebra el Día del Servicio Penitenciario Federal (SPF), bajo el patronazgo de la Virgen del Carmen. Hoy vemos una institución hiperorganizada y profesional, pero… ¿te imaginás cómo era el sistema carcelario en nuestra zona hace 150 años?

Spoiler: era un auténtico caos de fugas, grilletes, falta de armas y deudas insólitas.

De las filas militares al banquillo de Mercedes

Antes de que existiera el Servicio Penitenciario tal como lo conocemos (creado recién en 1933), la justicia y el castigo en la provincia de Buenos Aires eran «atados con alambre».

En la década de 1850 se crearon los Departamentos Judiciales clave del interior bonaerense: San Nicolás, Dolores y nuestra ciudad, Mercedes. La idea de poner jueces requería, lógicamente, tener un lugar donde meter a los acusados mientras se los juzgaba.

¿El problema? No había edificios diseñados para ser prisiones. Las cárceles solían improvisarse en los mismos edificios de los tribunales o en caserones linderos. Y si a alguien lo condenaban, casi nunca iba a una celda: el castigo era mandarlo directo a servir en la frontera o en las filas del ejército.

       La escasez era tan extrema que se cobraba el 
       "impuesto de carcelaje": ¡los propios presos 
       tenían que pagar una tasa para que les dieran de comer!

El insólito reclamo del alcaide de Mercedes en 1868

La historiadora Melina Yangilevich rescató un expediente que pinta de cuerpo entero la precariedad de la época en nuestra ciudad.

A fines de 1868, el alcaide de la cárcel de Mercedes, Fructuoso Gómez, le mandó una carta desesperada al juez del crimen local. ¿El motivo? Hacía tres meses que los guardias no cobraban un solo peso.

La protesta del Alcaide

Fines de 1868

Fructuoso Gómez advierte al juez de Mercedes que los guardias están «prestos a dejar el servicio» porque no pueden mantener a sus familias.

El inventario de la vergüenza

Diciembre 1868

Se revela que para custodiar a todos los presos de Mercedes hay 20 guardias pero solo tienen 9 tercerolas (fusiles cortos) y 6 machetes. ¡No alcanzaban las armas para todos!

La pelota de un lado al otro

Enero 1869

La Provincia responde que la plata de los sueldos ya se había enviado y acusa al Juzgado de no rendir cuentas desde el año anterior.

¿Y los uniformes? Bien, gracias

La falta de presupuesto era tan grave que los guardias mercedinos ni siquiera tenían uniformes. Trabajaban con su ropa de civil, lo que hacía que en el día a día de la prisión fuera casi imposible distinguir a simple vista quién era el guardia y quién era el preso.

Para evitar fugas masivas ante semejante panorama, las autoridades no tenían más opción que recurrir a métodos medievales: asegurar a los detenidos con pesados grilletes de hierro o construir cepos de madera.

Con el tiempo, aquellos calabozos improvisados y guardias sin sueldo abrieron paso a las instituciones de hoy. Pero la historia de la región conserva estas perlitas que demuestran que, en el siglo XIX, mantener el orden en Mercedes era una verdadera misión imposible.

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