La noche del martes 24 de enero distintas estaciones sismológicas dieron cuenta en tiempo real -por medio de los sismogramas digitales- que un sismo había tenido epicentro en la provincia de Buenos Aires. Desde el INPRES (Instituto Nacional de Previsión Sismica), contaron que fue “sentido levemente por algunas personas en reposo o en edificios” en la zona de Navarro.
La noticia fue tomada de las más diversas maneras. Algunos hasta creyeron que era una broma. Pero nada de eso. Fue real. Concreto.

Noticia
La publicación de DatoPosta se replicó rápidamente en muchísimos medios de comunicación de la zona y de la provincia de Buenos Aires. Desde el viernes de la semana pasada, comenzamos a entrecruzar comentarios y acordamos una entrevista en la mañana de hoy, con Irene Pérez, integrante del departamento de Investigaciones Sismológicas del Inpres.
La profesional, aseguró que los movimientos regitrados cerca de Mercedes, «son sismos por liberación de tensiones en las capas mas externas del planeta. Sucede habitualmente y en el centro oeste y en el noroeste del país.
Varios medios calificaron de “inusual” a aquel movimiento sísmico de la semana pasada. “Puede ser”, acepta la geóloga Irene Pérez, consultada por la agencia DIB, que también se puso en contacto con la profesional. “Son muy poco frecuentes, atípicos. Pero el ‘inusual’ también se podría usar”. Sin embargo, Pérez insiste: “Son poco frecuentes”.
«Normalmente, los sismos suelen darse cerca de los cordones montañosos. Mercedes se encuentra en la llanura Pampeana, y suceden por más que no haya cadena montañosa. Los sismos se localizan en el Cinturón del Fuego del Pacifico, que es una de las zonas ubicadas cerca de las costas del océano Pacífico que es caracterizada por ser algunas de las regiones sísmicas y volcánicas más importantes y activas del mundo. En la provincia de Buenos Aires se dan porque involucra placas tectónicas. También hay vulcanismo. Puede ocurrir en muchas zonas. Ocurrio en zona de llanura, puede ser que haya tallamiento y no lo hayamos reconocido y haya liberado energía sísmica, acumulada,» agregó la geóloga.
En el país los sismos generalmente tienen sus epicentros localizados en la zona centro-oeste, sobre todo en las provincias de San Juan y Mendoza, y también en el noroeste, Salta y Jujuy. Además, se dan en La Rioja, Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero. Los hay en Córdoba, en Buenos Aires y en el sur argentino: en Neuquén, en la zona cordillerana de Santa Cruz y también en Ushuaia. Hacia el este son menos frecuentes, pero ocurren. “Tenemos un amplio territorio que es sometido o en los que ocurren sismos”, sintetiza Pérez, que se desempeña en el departamento de Investigaciones Sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, que funciona en San Juan y fue creado en 1972.
Sismos en la zona
En la provincia de Buenos Aires, antes del sismo de este 24 de enero, en los registros figuran un par de sismos el 25 de febrero de 2022 -no hay reportes de que hayan sido percibidos en la superficie-, y antes, otro el 18 de julio de 2019. Y Pérez suma los últimos que tuvieron mayor repercusión: “Por ejemplo, en 2016 cerca de Guaminí. Y un poco más acá, hubo otro sismo que fue bastante conocido porque generó alarma en la Ciudad de Buenos Aires durante la Cumbre del G-20”. Ese sismo del 30 de noviembre de 2018 tuvo se epicentro 32 kilómetros al sur de CABA, a una profundidad de 25 kilómetros y 3.8 de magnitud.
Sin embargo, a la hora de hablar de antecedentes en la zona, Pérez destaca el sismo que se produjo cerca de la zona en dónde se registró éste últimos de la provincia de Buenos Aires el 5 de junio de 1888, en la era preinstrumental. “No teníamos cómo registrarlo por medio de sismómetro o sismógrafo, pero está en los registros históricos, en las crónicas de la época, en los diarios”.
🔎 Te puede interesar
A propósito, dice la página del Conicet: “El 5 de junio de 1888 a las 3.20 horas se produjo un sismo de magnitud 5.5. El doctor Florentino Ameghino (…) estudió este evento y fue el primero que propuso que el epicentro provenía del este y no del oeste, y calculó una distancia de unos 65 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, ubicándose así el epicentro en el Rio de la Plata”. Y completa el Inpres: “Afectó a todas las poblaciones de la costa del Río de la Plata, especialmente las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. Produjo leves daños y su epicentro se localizó en el centro del río. La intensidad del sismo fue de VI grados Mercalli modificada”.
Y retoma Irene Pérez: “En 1848 aparentemente también ocurrió un sismo con epicentro tentativo en el Río de la Plata, porque afectó a algunas ciudades costeras de Buenos Aires y de Uruguay, por ejemplo la zona de Montevideo. Los uruguayos también tienen sismos muy espaciados en el tiempo, pero tienen. En éstos dos sismos, no se conoce -porque no se podía registrar- en dónde fueron los epicentros».
¿Qué son los sismos?
“Cuando se habla de sismos, se tiene que hablar de fallamiento”, explica Pérez. “El fallamiento son estructuras frágiles que tiene nuestra corteza terrestre, que liberan energía a través de sismos cada equis cantidad de tiempo. Esas estructuras tenemos que verlas y reconocerlas a través de observaciones geológicas”. Según Pérez, “la zona de Buenos Aires tiene una capa de sedimentos que cubre la superficie. Entonces, no podemos decir exactamente dónde hay una falla”.
Y continúa la explicación: “O sea, un sismo responde a un comportamiento frágil de las capas más externas de nuestro planeta y tiene que ver con la liberación de ondas sísmicas que viajan por diferentes capas y que sacuden nuestra superficie, y eso es lo que percibimos. También puede ser que haya un sismo que tenga su origen volcánico. Pero los de Buenos Aires, o incluso los sismos de San Juan, no tienen ese vínculo, son sismos por carga tectónica”.
El de la semana pasada se produjo el miércoles 24, a las 23:08:05, latitud -34.847, longitud -59.313, a una profundidad de 29 kilómetros, una magnitud de 3.1, intensidad de II a III. Fue a 24 kilómetros al sureste de Mercedes; a 35 kilómetros al suroeste de Luján; a 67 kilómetros al este de Chivilcoy.

“Nosotros vamos haciendo el barrido de todos los registros que se van generando con hora, minuto y segundo. Y cuando se da un evento, calculamos la latitud, la longitud, la profundidad de foco y la magnitud. La latitud y la longitud definen el epicentro exacto. La profundidad de foco es el hipocentro, y se debe contar en kilómetros desde la superficie hacia el interior”.
En el caso del sismo de la semana pasada, “registró una magnitud de 3.1 en la escala de Richter. Nosotros a eso le agregamos un parámetro extra que es la intensidad Mercalli modificada. La magnitud tiene que ver con la energía que libera el sismo y es una medida instrumental que proviene del sismograma. En cambio, la intensidad Mercalli modificada es una escala cualitativa en números romanos, y da cuenta de cómo se percibió el evento o los posibles daños que este haya podido generar”.
A propósito, los sismos en la provincia de Buenos Aires son poco frecuentes y, a su vez, de baja intensidad. “Por lo general, los sismos que pueden llegar a ser percibidos en la Ciudad de Buenos Aires, o en Mar del Plata, o en Bahía Blanca, son sismos de alta magnitud con epicentros en la zona centro-oeste argentino, o incluso sismos con epicentro chileno”.
De los sismos bonaerenses, “son sismos muy pequeñitos, que se perciben en un área muy restringida, chiquitita, que incluso muchas personas ni los perciben, y que no tienen una significancia mayor que esa”.
🔎 Te puede interesar








