En Mercedes se encuentran trabajando las Brigadas Solidarias que ayudan y les dan un plato de comida a gente en situación de calle. En noches de frío extremo, el trabajo que realizan lo hace más necesario y destacable.
En un diálogo con Adriana Melgar, contó que hace ya un año y meses que vienen realizando tareas. «Me enteré que Rafael, un señor grande, repartía comida tres veces por semana a personas en situación de calle y cocinaba él mismo. Nos contactamos con él y nos explicó cómo hacía las viandas, que es en una conservadora para que se mantenga calentita y la vamos sirviendo en bandejitas descartables, jugo, pan y postre cuando podemos. No sabemos con la cantidad que nos vamos a encontrar, diez, o quince. En la Terminal hay personas fijas, que están siempre. Nuestro objetivo es no tener que hacerlo más, esperemos que el país mejore en algún momento».
Adriana, más adelante, aseguró que «Mercedes dentro de todo es una ciudad muy acogedora. Gente que viene de otros lados nos dicen que le gusta acá porque los tratan bien, la policía no los echa, nosotros le llevamos comida. Es muy fluctuante. Siempre hay gente en la Terminal, y en la Estación. En la pista de skate, también. Nos ha pasado que aparecen chicos que no están en situación de calle, pero son chicos con hambre de 14 o 15 años que están jugando y se acercan desesperados por un plato de comida. No se los negamos, pero está pasando con los adolescentes en los barrios populares que están en la calle porque no tienen otro lugar en donde estar, y cuando nos ven se nos acercan, hemos tenido siete u ocho chicos alrededor pidiendo comida. En situación permanente de calle no hay muchos, debe haber alrededor de veinte personas».
Tuvimos que agregar vulnerabilidad alimentaria, que vive en una casa, pero que no pueden pagar el alquiler, están sin trabajo, con casos de enfermedad -que son un montón-, en situación de abandono. Tenemos una señora ciega con su hija autista que esperan el plato de comida porque no puede cocinar. Cuando podemos, llevamos mercadería a gente que pueda cocinarse». Al ser consultada el por qué comenzó a hacer este tipo de trabajo o qué la motorizaba a hacerlo, afirmó que «vivimos en un país inhumano, con un nivel de crueldad terrible, las brigadas pertenecen a un movimiento que se llama Argentina Humana que trata de luchar contra la deshumanización. Y la mejor forma de lucha, es la solidaridad. Resistir, demostrar que hay gente que le interesa el otro. No somos de ningún partido político ni de ninguna religión en particular, aunque hay personas creyentes. También se nos suma la Iglesia Evangélica y ahora se sumó otra Iglesia a llevar comida, hay que trabajar en red. El martes empezó un joven de la red de cursillos, de la Iglesia Católica que se suma con su grupo y reparten en autos y cocinan muy bien y ellos comen y luego salen a repartir esa misma comida. Es un grupo muy diverso,» siguió contando.
Escuchá la entrevista y el interesante relato de Adriana por la labor que realizan:
Foto de portada: meramente ilustrativa

